Que bello es en ocasiones el silencio, un sabio amigo.
Preludio silencioso
No quiero oír nada
Me quedo en silencio por lo mismo
Quiero escuchar lo que no quiero oír
Y sentir que valgo por lo mismo.
Una roca en mi mandíbula
Vale el precio de un oro
Y aún así seguimos hablando
Por no querer oírnos.
Las ratas seguirán chillando
Y queriendo hundirnos en su cemento
Blando como las personas
Encajadas en coherencia inútil.
Basta de hablar tanta mierda
Y escuchemos al sabio oyente
Escuchemos las miradas
Besemos las palabras.
Diego Fulano.
yo quiero besarte a ti :))))
ResponderEliminar