Tallado de árbol húmedo
En las sonrojadas noches amanecidas
Solía escribir y leer solo, las mismas cosas
Que algún día, tu misma escribiste y tallaste
En el sudoroso recorrido de mi piel.
Estoy sentado aquí, en medio de ti y de mi
Entre el carbón y la tipografía de mis manos
Y las tuyas acariciando los puntos débiles de mi espalda
Cómo un gato deslizándose lento por una pared.
Testimonio de esa cálida matiné
Que nos absorbía después de cosechar el fruto del Edén
Volvíamos tarde o temprano a cuestionarnos
Si la cosecha era suficiente para volver buscarnos.
Diego Fulano.