jueves, 31 de octubre de 2013

Tallado de árbol húmedo

Escultores de historias, personajes que podrían podrir palabras que tan simples como el agua cae, el alma se levanta.


Tallado de árbol húmedo

En las sonrojadas noches amanecidas
Solía escribir y leer solo, las mismas cosas
Que algún día, tu misma escribiste y tallaste
En el sudoroso recorrido de mi piel.

Estoy sentado aquí, en medio de ti y de mi
Entre el carbón y la tipografía de mis manos
Y las tuyas acariciando los puntos débiles de mi espalda
Cómo un gato deslizándose lento por una pared.

Testimonio de esa cálida matiné
Que nos absorbía después de cosechar el fruto del Edén
Volvíamos tarde o temprano a cuestionarnos
Si la cosecha era suficiente para volver buscarnos.


Diego Fulano.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Azulado

Simplemente, ya no tengo como describirte.


Azulado

Hoy en día eres lo que me calma,
Lo que busco en una mujer
La indiferencia de tus palabras
Y tus labios que me rozaban.

Diría que vivo azulado,
En cada paso te encuentro cerca
Y a la vez un tanto distinta
Azulado viviría cambiando de color.

Me hundo en el nido de tu pecho,
Siento la orquesta de tus latidos,
El demonio haciéndome dormir
Y cada hora se quebraba el ruido.

Ven y hazme sentir vivo, nuevamente
Quieras o no, terminarás aquí
Entre nuestros palpitares, entre nuestros cuerpos,
Entre nuestras sábanas.


Diego Fulano.

jueves, 17 de octubre de 2013

Humo de café

La espera de un café, amargo y con dos cucharadas de azúcar, hacen la mezcla perfecta para poder decir adiós.


Humo de café

Y quizás estemos los dos
Unidos, por lo mismo...
Pensando el uno en el otro,
Pero estando con otros.

Me gustaría escuchar
Cuanto me amas,
A mi y a cuantos más
Con las mismas ganas

Quizás juntos, pero no disueltos,
Abrazados, y a la vez separados,
Unidos y provocados únicamente
Por la sed de los recuerdos.

Terminaré de leer esto
Esperaré cinco minutos,
Acabaré con este café
Y me iré, lentamente.


Recuerda...
provocado por la sed de los recuerdos.


Diego Fulano.

sábado, 12 de octubre de 2013

Paso extinto

Algún paso fugaz de una señorita por los bares de Temuco, que ni siquiera alcancé a ver, tu risa y tu ser, se perdió en el degradé de la luz.


Paso extinto

Una figura bonita
Unos pechos pequeños
Una mirada elegante
Un tanto obsesiva.

Su corta melena
Me hacía pensar
Que podía mirar a una mujer
De una forma más celestial.

Alguien cantaba
Que alguien se perdía...
Que alguien se extinguía...
Se extinguió como mi mirada en tu figura.

Te veía y te apreciaba
En algunos bares sociales
Donde solía leer poemas

Y creía describirte.


Diego Fulano.

martes, 8 de octubre de 2013

Promesa de un regalo

Un regalo que no alcancé a entregar...ahí quedó, a medias.

Promesa de un regalo

Tengo un regalo hecho a medias...
Lo que guardaría tu vista,
El precio de un abrazo eterno,
Y tu sonrisa que no se borraba con nada.

Tengo un regalo hecho a medias...
Con cortes de papel circulares,
Un lente y unos colores verdes
Que hacían despertar un Domingo.

Tengo mi vida hecha a medias...
Caminando hasta la mitad del camino,
Llegando a la mitad de mis sueños
Y alcanzando la mitad del cielo.


Diego Fulano.

sábado, 5 de octubre de 2013

Palabras ahogadas

Palabras ahogadas, o quizás en el viento...es lo mismo, terminaron en otro lado igual, para no volver en lo mismo, me refugié en mi coraza, frío y sin resentimientos.


Palabras ahogadas

Dejar a tu amada
Por un puño de distancia,
Dejar volar tus palabras
Al mar y se ahogan.

Comer tu silencio
Y despreciar el ruido
De los caminos que recorría
Sin estar contigo.

Carcomerme mirando tus fotos
Mientras que quizás yo odie esto,
Tu recuerdo perdurará
Lejanamente, siempre en el tiempo.

Volaría encadenado a tu sonrisa
Para vivir alegre y sin faltas,
De tu amor y las risas
De nuestro amor, y nuestras risas.


Diego Fulano.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Vuelvo a esperar

Vuelvo a morir, vuelvo a renacer.


Vuelvo a esperar

Bendecido por el odio,
Junto con el vino de una plaza
Acriminaba los arrinconados
Y desterrados personajes.

Algunos se escaparon,
Se escondían entre las esquinas
Aquellas que buscaban placer
A cambio de un grito de desesperación.

Días de abrazos, días de cuchillazos
Tardes eternas, soles muertos
Tiempos de para siempre
Y otros tiempos que no volverían.

Espero no ser devorado por el mundo
Que sólo buscaba ponerme
Entre el roquerío del desastre,
Para siempre en un smokin de sastre.

Vuelvo a esperar morir.


Diego Fulano.