La espera de un café, amargo y con dos cucharadas de azúcar, hacen la mezcla perfecta para poder decir adiós.
Humo de café
Y quizás estemos los dos
Unidos, por lo mismo...
Pensando el uno en el otro,
Pero estando con otros.
Me gustaría escuchar
Cuanto me amas,
A mi y a cuantos más
Con las mismas ganas
Quizás juntos, pero no disueltos,
Abrazados, y a la vez separados,
Unidos y provocados únicamente
Por la sed de los recuerdos.
Terminaré de leer esto
Esperaré cinco minutos,
Acabaré con este café
Y me iré, lentamente.
Recuerda...
provocado por la sed de los recuerdos.
Diego Fulano.
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