domingo, 15 de diciembre de 2013

Preludio silencioso

Que bello es en ocasiones el silencio, un sabio amigo.


Preludio silencioso


No quiero oír nada
Me quedo en silencio por lo mismo
Quiero escuchar lo que no quiero oír
Y sentir que valgo por lo mismo.

Una roca en mi mandíbula
Vale el precio de un oro
Y aún así seguimos hablando
Por no querer oírnos.

Las ratas seguirán chillando
Y queriendo hundirnos en su cemento
Blando como las personas
Encajadas en coherencia inútil.

Basta de hablar tanta mierda
Y escuchemos al sabio oyente
Escuchemos las miradas
Besemos las palabras.


Diego Fulano.

1 comentario: