Amores de pasillo, miradas inpacientes y un montón de cosas por decir, queriendo desear la mirada suya. Un poema que hice, relacionado con esos amores que solo se cruzan una vez...o dos, y que nos dejan aturdidos por la realidad.
La última vez que me suicidé
Envuelto, nuevamente
En los brazos del amor
Benevolente, un tanto loco
Quizás idiota, ingenuo.
No recuerdo haber visto
Un sitio tan maravillado
Como cuando fugazmente
Cruzabas el pasillo.
Desearía haber tenido,
Mientras dormía, lagunas mentales...
O algo...Un lavado de cerebro
Para no tenerte presente.
Siempre quise, en algún momento
Quizás, haberte hablado, un simple saludo
Un simple me gustas
Que rompiera todos los esquemas.
Unos ojos llenos de bondad
Cristalinos, verdes, fogosos,
Con ganas de amar, no precisamente
Un hombre, sino la soledad.
Ya era Diciembre, y no volvería a verte
Hasta vuelta de clases,
Miraba inquietamente, tus últimos pasos
Tus pasos...y el anhelo de tus labios.
Perdido en lo que cosechaba tu piel
Suavemente se movía tu falda, como un vaiven
Caminando hasta el ocaso, infertil de mi ser
Frente a mi, un cuerpo inundado de placer.
La última vez que me suicidé,
escuché tu voz...
Diego Fulano.
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